Estimados Hermanos:
Mi nombre es Félix Castilla, y esta vez, me dirijo a vosotros en calidad de Diputado de Caridad.
Desde mi cargo en la Junta de Gobierno, mi misión es llevar a cabo parte de la Regla 5ª de nuestra
Hermandad: fomentar entre los hermanos y para con los demás la caridad y realizar obras de esta
naturaleza. Pero me detendré un momento en definir “caridad”.
Caridad es amor de Dios, y que mejor que el amor de Dios es el amor entre los Hermanos. La caridad,
además de ser labor social, es derrochar preocupación por las necesidades de los más
necesitados entre nosotros, como la visita a los enfermos en Navidad o la donación de sangre.
Desde esta oportunidad que me brinda las nuevas tecnologías, no os pido que seáis ejemplares
cristianos ni magníficas personas, que seguro de entre vosotros habrá muchísimas,
pero os pediría que antes de malgastar un segundo de vuestro apreciado tiempo, penséis
que algunos Hermanos vuestros os necesitarán junto a ellos. La caridad es regalar cosas materiales,
pero también es regalar nuestro tiempo, nuestra amistad, nuestras ilusiones y nuestra ganas de
ayudar a los demás.
Félix Castilla Sánchez
Diputado de Caridad